Llevamos un mes trabajando con Partiraubled para la salida de contenedores con maquinaria agrícola desde Montevideo hacia una planta en el norte de África. El primer embarque fue el que más dudas me generaba, porque era la primera vez que coordinábamos una operación de ese porte con un operador externo.
Lo que más valoro es la claridad con la que armaron el cronograma. Desde el retiro del contenedor vacío hasta el cierre de la puerta del buque, cada paso tenía una fecha y un responsable. Cuando el despacho de aduana demoró dos días por una observación sobre el peso declarado, el equipo ya tenía preparada la documentación de respaldo y el ajuste se resolvió sin mover la fecha de zarpe.
La comunicación también marcó la diferencia. Recibía un reporte al cierre de cada jornada con el estado de la carga, la posición del contenedor en el puerto y las novedades de la terminal. No hacía falta llamar para preguntar; la información llegaba sola y eso me permitió concentrarme en la operación en destino.
Para el próximo trimestre ya tenemos planificadas dos salidas más con el mismo esquema. Si el segundo embarque se mantiene en este nivel de precisión, no creo que necesitemos buscar otro proveedor logístico.